Seguro que tu madre también te ha perseguido con un zumo en la mano mientras te gritaba: "¡Bébetelo enseguida que pierde las vitaminaaaaaas!"
Pues si quieres ejercer de niño repelente, ya le puedes contestar que eso es falso.
Según la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, la vitamina C del zumo sufre un proceso de oxidación si se expone a la luz y el calor, pero en condiciones ambientales normales, la pérdida de vitaminas es mínima. Por tanto puedes conservar un zumo durante horas sin notar dicha pérdida. Ahora bien, la oxidación le proporciona un cierto sabor amargo, por tanto, cuanto más tardes en beberlo, más amargo te resultará.
Si lo sometes a altas temperaturas sí que se produce una pérdida significativa de temperatura, pero a no ser que seas Ferran Adrià, no creo que se te ocurra calentar el zumo para bebértelo...
Sin embargo, el proceso de cultivo y el clima en el que crecen las naranjas, pueden influir en que tengan más o menos vitaminas y más o menos sabor. Por ello, en Clemenules.es sólo cultivamos naranjas de forma tradicional y bajo las condiciones climáticas especiales de La Plana Baixa, la comarca que produce los mejores cítricos a nivel mundial.






