Durante años la naranja ha sido el principal motor de la economía local, cosa que provocó la aparición de distintos tipos de anuncio tanto para promocionar la naranja como los productos relacionados.
Con una estética entre naïf y Pin-up, cientos de carteles formaron parte de la vida cotidiana de nuestra población. Algunos permanecen como el de Nitrato de Chile, pero la mayoría han desaparecido debido a su carácter efímero.
Gracias a la sensibilidad de muchos particulares, han llegado hasta nosotros algunos carteles, pero es una lástima no disponer de un museo o una sala para disfrutar de este patrimonio que está destinado a desaparecer, sumiendo en el olvido una parte de la mejor época de nuestro pueblo.
en Clemenules.es creemos en la tradición, y añoramos estas imágenes que han llevado nuestras naranjas y mandarinas a la primera línea mundial.





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